Por el equipo de 100 Ladrillos. Información consultada al 27 de octubre de 2026.
Una buena ubicación se entiende mejor cuando observamos lo que sucede a su alrededor: empresas que amplían operaciones, personas que buscan vivir cerca de su trabajo y servicios que responden a nuevas necesidades. Esas condiciones ayudan a explicar por qué los mercados inmobiliarios de México avanzan a ritmos distintos.
Guadalajara y Monterrey han registrado incrementos acumulados en los precios de la vivienda superiores a los de la Ciudad de México en un comparativo difundido en 2026. Para quienes buscan construir patrimonio, este comportamiento invita a ampliar la mirada hacia mercados con distintas fuentes de demanda. [1]
En 100 Ladrillos vemos en estos datos un punto de partida para una decisión más concreta: identificar qué inmueble tiene demanda, cómo puede generar ingresos y de qué manera participar en él mediante inversión fraccionada.
Un análisis de Enness Global, difundido en junio de 2026 y elaborado para México con datos del Índice SHF de Precios de la Vivienda, comparó los valores de junio de 2018 con los últimos datos disponibles al realizar el estudio. Para ese periodo de aproximadamente ocho años, reportó los siguientes incrementos acumulados: [1]
En ese comparativo, Guadalajara más que duplicó su nivel de precios y Monterrey prácticamente lo duplicó. La CDMX también registró una apreciación considerable, aunque a un ritmo menor. [1]
Una referencia adicional de SHF muestra que el dinamismo continuó durante el primer semestre de 2026: frente al mismo periodo de 2025, el índice aumentó 11.1% en la zona metropolitana de Guadalajara, 8.3% en la de Monterrey y 4.6% en la del Valle de México. Esta última abarca un territorio más amplio que la CDMX, por lo que debe leerse como una comparación metropolitana. [2]
Estas cifras describen el comportamiento de los precios de la vivienda. Para evaluar una inversión también hay que considerar las rentas efectivamente cobradas, los gastos y el precio al que se puede vender. Además, cada segmento inmobiliario responde a su propia demanda: una bodega, una oficina y un departamento pueden evolucionar de manera diferente dentro de la misma ciudad.
La vocación tecnológica de Guadalajara tiene ejemplos concretos. Intel mantiene en la ciudad un centro de diseño dedicado al desarrollo de hardware, software y sistemas. Este tipo de operaciones permite entender su participación en actividades que requieren conocimiento especializado. [3]
A esa base se suma la actividad industrial. CBRE reportó una absorción neta de 377,700 metros cuadrados industriales durante los primeros nueve meses de 2026; es decir, un aumento en la superficie ocupada. Su análisis destaca el papel de El Salto y el dinamismo de la manufactura electrónica y tecnológica en Zapopan Norte. [4]
Desde nuestra perspectiva, la conexión inmobiliaria está en las necesidades que acompañan a esa actividad. Los equipos de trabajo necesitan vivienda y servicios; las empresas requieren espacios adecuados para operar, y sus proveedores buscan ubicaciones que faciliten entregas y desplazamientos. Esa combinación puede sostener demanda en distintos tipos de inmueble.
El potencial se define en cada ubicación. Conviene revisar la cercanía al empleo, los accesos y la capacidad de la infraestructura para atender nuevos desarrollos. En un corredor industrial, por ejemplo, la disponibilidad de energía puede ser tan relevante como la ubicación sobre el mapa. [4]
En 100 Ladrillos nacimos en Guadalajara en 2017. Nuestro origen tapatío nos da una perspectiva cercana de este mercado y de la importancia de analizarlo por zonas. La trayectoria de la ciudad aporta contexto; la evaluación de cada propiedad determina cómo se traduce ese contexto en una oportunidad. [5]
Para profundizar en la escala local, también puedes explorar nuestro análisis del crecimiento inmobiliario de Guadalajara hacia el sur.
Monterrey tiene una base industrial que ayuda a explicar su atractivo inmobiliario. La relocalización de cadenas productivas, conocida como nearshoring, forma parte de ese proceso, junto con la expansión de compañías que ya operan en la región. Según CBRE, estas últimas concentraron 87% de la demanda industrial durante el primer trimestre de 2026. [6]
La expansión de una operación existente puede generar necesidades de almacenamiento, manufactura y distribución. Nuestra lectura es que también puede ampliar la demanda de servicios y vivienda en ubicaciones conectadas con esos centros de trabajo, siempre que la oferta y la capacidad de pago acompañen ese crecimiento.
El momento del mercado exige seleccionar con cuidado. Colliers describe al tercer trimestre de 2026 una etapa de normalización y ajuste gradual, con mayor disponibilidad de espacios. En su reporte, Apodaca y Salinas Victoria concentran buena parte del arrendamiento, impulsado principalmente por los sectores metalmecánico y automotriz. [7]
Para quien evalúa una inversión industrial, esto vuelve especialmente relevantes al inquilino, la duración del contrato, las características de la nave y la oferta competidora. La fortaleza económica de Monterrey ofrece un entorno atractivo para analizar proyectos; el precio de entrada y la operación de cada inmueble siguen siendo decisivos.
La Ciudad de México conserva oportunidades que se entienden mejor al observar sus corredores. En el primer semestre de 2026, Insurgentes concentró 45% de la demanda neta de oficinas de clases A y A+ y el Centro de Negocios, integrado por Polanco, Lomas Palmas y Reforma, otro 36%, de acuerdo con CBRE. [8]
La transformación del uso de los espacios también merece atención. El mismo reporte señala que, durante ese semestre, 28 mil metros cuadrados de proyectos evolucionaron hacia usos mixtos habitacionales y comerciales. Esa adaptación ilustra una vía de regeneración urbana: ajustar los inmuebles a nuevas necesidades dentro de la ciudad existente. [8]
Desde una perspectiva de inversión, mejorar la funcionalidad de un inmueble o incorporar usos compatibles puede aumentar su atractivo para usuarios e inquilinos. El resultado depende de los permisos, el costo de adaptación y la demanda que realmente exista para el nuevo uso.
Por eso, una menor apreciación residencial agregada debe ponerse en contexto. En la CDMX conviene evaluar cuánto se paga por una ubicación, qué ingresos puede producir el activo y qué inversiones requiere para conservar su competitividad. Un mercado consolidado también puede ofrecer oportunidades mediante una selección cuidadosa.
El análisis regional ayuda a decidir dónde buscar. El siguiente paso consiste en revisar el proyecto con suficiente detalle para entender de dónde podría venir su rendimiento. Estas preguntas permiten comparar oportunidades con mayor claridad:
La plusvalía histórica aporta una referencia, pero la decisión ocurre a precios actuales. Comprar después de una etapa de apreciación exige analizar cuánto de ese crecimiento ya está reflejado en el precio y qué fundamentos pueden sostener la demanda futura.
Adquirir un inmueble completo requiere concentrar una cantidad considerable de capital en una ubicación. La inversión fraccionada permite distribuir ese capital entre participaciones en distintos proyectos, según el presupuesto, los objetivos y la oferta disponible.
En 100 Ladrillos, cada Ladrillo representa una participación proporcional en un proyecto inmobiliario y en los ingresos o resultados que genere, como rentas y/o plusvalía, según corresponda. Antes de publicar un proyecto realizamos una evaluación comercial, legal, financiera e inmobiliaria; también gestionamos la operación de las propiedades conforme a su estructura. Puedes conocer con más detalle cómo funciona 100 Ladrillos. [9]
La elección del modelo importa. Los Ladrillos Patrimoniales se orientan a construir patrimonio con ingresos por arrendamiento; los Búmeran contemplan condiciones contractuales y plazos definidos; y el Pool de Plusvalía concentra su estrategia en el resultado de la venta del inmueble. Cada alternativa requiere revisar sus condiciones, riesgos y horizonte. [10]
Nuestra experiencia incluye proyectos como Sonata Oficinas, en Guadalajara, y Flexpark II, en el entorno metropolitano de Monterrey. En la CDMX, Living Roma Norte fue presentado en nuestro blog en 2025 como parte del Mercado de Reventa. Estos antecedentes muestran cómo el modelo fraccionado permite acercarse a diferentes ciudades y tipos de inmueble. La disponibilidad vigente debe consultarse en la plataforma. [11] [12]
También conviene planear la liquidez. Ofrecer Ladrillos en el Mercado de Reventa permite buscar compradores, pero la operación depende de que exista demanda y de las condiciones de la transacción. El horizonte de inversión debe contemplar esa posibilidad. [10]
El mayor crecimiento registrado por Guadalajara y Monterrey amplía las ubicaciones que vale la pena estudiar. La actividad corporativa y la transformación urbana de la CDMX aportan otras posibilidades. Desde nuestra perspectiva, la elección más útil es aquella que relaciona los fundamentos de cada ciudad con las condiciones de un inmueble y con tus objetivos patrimoniales.
En 100 Ladrillos puedes explorar proyectos fraccionados y comparar su ubicación, tipo de inmueble, etapa y estrategia de retorno. Nuestro origen en Guadalajara y la experiencia con proyectos en distintos mercados forman parte de esa propuesta: acercarte a los bienes raíces con información para decidir cómo participar.
Conoce las propiedades disponibles, revisa sus condiciones y elige cómo integrarlas a una estrategia de inversión acorde con el plazo y el riesgo que puedes asumir.
Explora las oportunidades de inversión de 100 Ladrillos
Imagen de portada: composición conceptual de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México.