Mercado de Reventa de 100 Ladrillos: liquidez e inversión fraccionada

October 15, 2026
100 Ladrillos|Mercado de Reventa

En 100 Ladrillos no vendemos solo fracciones de inmuebles. Construimos infraestructura financiera. Y esa distinción importa especialmente cuando se trata del punto que más dudas genera entre inversionistas y observadores del sector: la liquidez.

La inversión inmobiliaria fraccionada permite participar en propiedades sin comprar un inmueble completo. Pero la facilidad de entrada debe acompañarse de una pregunta: ¿cómo puedes vender tu participación cuando necesitas disponer de tu capital?

Ese es exactamente el problema que el Mercado de Reventa de 100 Ladrillos aborda desde hace años. Y lo hace no con promesas, sino con un ecosistema completo de mecanismos, regulación y producto diseñados para que el inversionista tenga opciones de salida. La liquidez no es inmediata ni está garantizada: la venta depende de encontrar un comprador y de las condiciones del mercado.

El origen: pioneros por convicción, no por casualidad

En 2020, 100 Ladrillos se convirtió en la primera empresa en crear un Mercado de Reventa 100% digital en México. No fue una respuesta reactiva a una tendencia: fue una decisión de diseño. Entendimos desde el principio que la inversión fraccionada solo tiene sentido si el inversionista puede entrar y salir.

Como referencia histórica, el artículo de actualización de políticas publicado por 100 Ladrillos en 2024 reportaba más de 25,000 transacciones con un valor superior a 200 millones de pesos en nuestro Mercado de Reventa. Estas cifras corresponden a lo reportado en esa publicación; no constituyen un corte actualizado a octubre de 2026 ni garantizan la venta de una participación.

Los pilares de nuestra infraestructura de liquidez

Pilar 1: Regulación CNBV — la base de la confianza

El Mercado de Reventa no opera en un vacío legal. 100 Ladrillos es una Institución de Financiamiento Colectivo (IFC) autorizada, regulada y supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México, en términos de la Ley Fintech. La autorización fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2021.

¿Qué significa esto para quien quiere vender su fracción? Significa que cada operación ocurre dentro de un marco regulatorio que impone estándares de transparencia, gobierno corporativo y protección al inversionista. No somos una plataforma improvisada: somos una entidad financiera sujeta a supervisión en los términos de la regulación aplicable. La autorización no garantiza rendimientos ni la recuperación del capital.

Pilar 2: Fideicomiso bancario — las propiedades no son nuestras

Este es el punto más importante y el que más frecuentemente se malinterpreta. Cada propiedad listada en 100 Ladrillos está aportada a un fideicomiso bancario administrado por un banco mexicano regulado, no por 100 Ladrillos.

La implicación práctica es directa: aunque algo ocurriera con nuestra empresa, las propiedades y los derechos de los inversionistas sobre ellas permanecen intactos bajo la administración del banco fiduciario. La separación patrimonial es una protección jurídica y no elimina los riesgos de la inversión. Los derechos que adquieres, su documentación y los mecanismos de representación se determinan en el contrato de adhesión y el fideicomiso correspondiente.

Esta estructura no es un detalle técnico. Es la diferencia entre invertir en un esquema donde la liquidez depende de la buena voluntad de un operador, y operar dentro de un ecosistema donde la propiedad está jurídicamente separada, conforme a los contratos aplicables.

Pilar 3: Propiedades estabilizadas — el comprador natural existe

El negocio inmobiliario en el Mercado de Reventa alcanza su óptimo potencial cuando las propiedades han sido estabilizadas: construidas, terminadas, habilitadas, rentadas y con incrementos de renta. La publicación histórica sobre nuestras políticas señalaba que, en el 95% de los casos, esta estabilización se lograba en aproximadamente 36 meses. Es una referencia reportada entonces, no un plazo garantizado para cada proyecto.

¿Por qué esto importa para la liquidez? Porque el comprador de una fracción en el Mercado de Reventa no está adquiriendo una promesa: está comprando un activo que ya genera ingresos pasivos. Los ingresos dependen de la renta efectivamente cobrada y de las condiciones del inmueble; no equivalen a un rendimiento asegurado.

Un activo que ya produce renta es intrínsecamente más atractivo que uno en preventa. Y un activo más atractivo tiene más probabilidades de encontrar comprador.

Pilar 4: Operación 100% digital y promoción activa

El proceso completo ocurre dentro de la plataforma. El inversionista que desea vender ingresa a su cuenta, selecciona los ladrillos que quiere ofertar, fija el precio y autoriza la operación con doble factor de autenticación.

Pero la plataforma no se limita a publicar la oferta. 100 Ladrillos publica y promociona los ladrillos que el inversionista desea vender ante la comunidad de inversionistas de la plataforma. Esta función de intermediación activa es fundamental: el vendedor no depende únicamente de sus propios esfuerzos de difusión. Nosotros actuamos como canal de marketing hacia una base de usuarios que ya está invertida en el ecosistema.

Pilar 5: Flexibilidad de precios con reglas claras

El Mercado de Reventa funciona con precios definidos por el vendedor, sujetos a oferta y demanda, pero con reglas que protegen tanto al comprador como al vendedor. Durante el período de estabilización, el precio mínimo de venta es el precio de lista original de fondeo, y el máximo está acotado por el precio de recompra cuando este existe. Posterior a la estabilización, el límite inferior queda libremente fijado por el inversionista; el techo asociado a un precio de recompra sigue aplicando cuando exista.

Esta estructura evita dos extremos: por un lado, impide que una venta desesperada a precio irrisorio distorsione el mercado durante la fase de estabilización; por otro, permite al vendedor fijar el precio mínimo una vez que la propiedad ha madurado, respetando el límite superior de recompra cuando exista.

Ladrillo Búmeran: salida y condiciones definidas por contrato

Hay un producto en 100 Ladrillos que lleva la lógica de liquidez un paso más allá del mercado secundario: el Ladrillo Búmeran.

El Búmeran combina dos características que normalmente no van juntas: renta mensual garantizada y salida predefinida desde el inicio, con plazo y condiciones establecidos en el contrato antes de que inviertas. Esto es posible porque la propiedad ya tiene un contrato de arrendamiento con un inquilino establecido antes del fondeo. Los alcances de la renta pactada, la salida y las obligaciones de las partes deben revisarse en los documentos específicos del proyecto. Una obligación contractual no elimina el riesgo de incumplimiento.

Al llegar al plazo acordado, el inversionista ya habrá recibido su parte proporcional de la plusvalía y renta materializadas a lo largo del tiempo. La rentabilidad estimada depende de cada proyecto y sus condiciones. Debe distinguirse entre renta, plusvalía estimada, comisiones e impuestos; una estimación no equivale a un rendimiento asegurado.

Para quienes necesitan liquidez en un plazo definido, el Búmeran es una solución contractual. Para quienes prefieren la posibilidad de ofrecer sus participaciones sin un vencimiento contractual fijo, el Mercado de Reventa es la vía. Ambos mecanismos coexisten dentro de la misma plataforma.

La evolución: actualización de políticas para un mercado más maduro

En 100 Ladrillos no nos quedamos estáticos. En la publicación de actualización de políticas del Mercado de Reventa explicamos las reglas para seguir cumpliendo con la realidad inmobiliaria que exige nuestro ecosistema.

Entre las reglas publicadas, destacan:

Límite inferior definido durante la estabilización: el precio mínimo de venta es el precio de lista original, lo que protege el valor de la inversión de quienes compraron en fondeo.

Límite superior acotado por precio de recompra: cuando el proyecto tiene un precio de recompra fijado, ese es el techo, evitando especulaciones desalineadas del valor real del activo.

Libertad de precios posterior a la estabilización: una vez que la propiedad ha madurado, el vendedor fija libremente el precio mínimo.

Estas reglas ordenan las condiciones de oferta y pueden influir en el precio y el tiempo de venta. Un mercado con reglas claras es un mercado más confiable, y un mercado más confiable atrae más participantes.

La comparación que importa

Cuando analizamos el panorama de la propiedad fraccionada en México, la pregunta no es si existe un mercado secundario, sino cómo está estructurado. En 100 Ladrillos el mercado secundario es:

Pionero: el primero 100% digital, operando desde 2020.

Regulado: dentro de una IFC supervisada por CNBV y Banco de México.

Fiduciario: con propiedades en fideicomisos bancarios, no en el balance de la empresa.

Con actividad histórica reportada: más de 25,000 transacciones y 200 millones de pesos, según la publicación de políticas de 2024.

Con promoción activa: la plataforma trabaja para encontrar comprador, no solo publica la oferta.

Complementado: con productos como el Búmeran que contemplan una salida contractual, sujeta a sus condiciones y al cumplimiento de las obligaciones pactadas.

En evolución: con políticas que se actualizan para reflejar la madurez del mercado.

El desarrollo de un mercado secundario requiere participantes, reglas y activos que resulten atractivos para los compradores. Nuestra infraestructura facilita ese encuentro, sin asegurar un plazo ni un precio de venta.

Tu salida no empieza cuando quieres salir

La lección más importante para cualquier inversionista es que la liquidez no se improvisa. Se diseña. Se negocia. Se construye desde antes de invertir.

En 100 Ladrillos, esa construcción tiene nombre: Mercado de Reventa. Un mecanismo que no promete milagros, pero que entrega algo más valioso: un ecosistema estructurado, regulado y en operación constante donde tu fracción tiene un lugar donde ser ofrecida, promocionada y, cuando el mercado lo permite, vendida.

Porque la verdadera democratización de la inversión inmobiliaria no está solo en poder entrar. Está en poder salir.

¿Tienes ladrillos que quieres ofertar? Ingresa a tu cuenta, ve al Mercado de Reventa y publica tu oferta con el precio que consideres justo. Nuestro equipo se encarga de promocionarla ante la comunidad de inversionistas.

¿Aún no inviertes? Conoce los proyectos activos y descubre cómo el Mercado de Reventa te da flexibilidad desde el primer día.

Preguntas frecuentes sobre la liquidez en 100 Ladrillos

¿La venta en el Mercado de Reventa es inmediata?

No. Publicar una oferta permite presentarla a otros inversionistas, pero concretar la venta depende de la demanda, el precio y las condiciones de la propiedad.

¿Cuánto dura una oferta de venta?

La política publicada establece una vigencia de 15 días naturales. Si no se concreta la operación, el inversionista puede solicitar nuevamente su publicación y promoción. Consulta las condiciones vigentes antes de ofertar.

¿Quién fija el precio de los Ladrillos?

El vendedor propone el precio dentro de los límites aplicables a la etapa del inmueble y, cuando exista, al precio de recompra definido para el proyecto.

¿Puedo vender un Ladrillo Búmeran antes de su vencimiento?

Puedes ofrecerlo en el Mercado de Reventa conforme a las condiciones aplicables. Esa salida anticipada requiere encontrar comprador; es distinta de la salida prevista al vencimiento contractual.

Fuentes y condiciones de consulta