Inversión inmobiliaria directa
Consiste en adquirir un inmueble, como una casa, terreno, departamento, local comercial o bodega.
El inversionista compra la propiedad directamente y puede obtener beneficios mediante el arrendamiento, su posterior venta o un incremento de valor.
Esta alternativa implica mayores necesidades de capital y responsabilidades adicionales, como mantenimiento, administración, impuestos y atención a los inquilinos.
Además, una propiedad no siempre puede venderse rápidamente sin negociar su precio.









